Aceite de palma y salud deportiva

Aceite de palma y salud deportiva

Aceite de palma y salud deportiva

21 febrero 2018 - Alberto Sacristán

¿Aceite de palma sí o no?

Tradicionalmente se han utilizado las denominaciones de grasas y aceites para designar a aquellos productos lipídicos que se encuentran en estado sólido y líquido, respectivamente, a temperatura ambiente (20 ºC).

Hoy día, muchos autores utilizan sólo el término grasas, para designar a los que presentan una consistencia intermedia que hace difícil su clasificación.

Las grasas y aceites se pueden presentar en la alimentación como tales, es el caso de aceites, margarinas, mantecas, etcétera, son las llamadas grasas visibles; o bien incorporados en los alimentos, como leche y derivados, carne, pescados, etcétera, son las llamadas grasas invisibles.

Los consumidores se ven, con frecuencia, atraídos por los alimentos cuyas texturas y sabores derivan de las grasas. En el ámbito mundial, los países desarrollados consumen diariamente más cantidad de grasa por persona que en los países en vías de desarrollo. No obstante, en los países desarrollados, en las dos últimas décadas, ha empezado a disminuir el consumo de grasas, especialmente las de origen animal, por sus implicaciones sobre la salud. En estas naciones también se ha observado que las personas pertenecientes a grupos socioeconómicos más bajos consumen alimentos más grasos. En España, según el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación, el consumo actual anual per cápita es de 15,12 Kg (MAPA, 2000).

Las grasas comestibles están formadas por triacilglicéridos (triglicéridos), que son los lípidos más abundantes de los alimentos y un pequeño porcentaje, en general inferior al 3%, de otros compuestos minoritarios: fosfolípidos, esteroles, hidrocarburos, alcoholes, etcétera. (Figura 1).

Funciones que tienen las grasas y aceites:

– Son alimentos calóricos, aportan 9 Kcal/g.

– Intervienen en la formación de estructuras celulares, principalmente en las membranas celulares.

– Son fuente de ácidos grasos esenciales: C18:2 n-6 (linoléico) y C18: 3 n-3 (linolénico), que el organismo no puede sintetizar y que por tanto, deben ingerirse en la dieta. Estos ácidos son precursores de eicosanoides.

– También son vehículo de vitaminas liposolubles (A, D, E, K).

Propiedades deseables en los alimentos:

– Por sus características físicas confieren a los alimentos una textura que los hace más apetecibles.

 – Son vehículo y generadores de aromas, por tanto, contribuyen al buen sabor de los alimentos.

 – Contribuyen a la sensación de saciedad que se produce después de la ingestión de los alimentos.

Clasificación de las grasas

Existen 4 tipos de grasas:

1. Grasas saturadas: Es una de las consideradas grasas malas junto con las “trans”, pues su ingesta favorece la obesidad y aumenta el riesgo cardiovascular. Son sólidas a temperatura ambiente y se encuentra en la leche, mantequilla, helados, carne roja, quesos, aceite de palma,…

2. Grasas trans: estas grasas aumentan los noveles de LDL (colesterol malo). Las grasas trans o hidrogenadas se encuentran en la mayoría de las margarinas, leche total, alimentos procesados y fritos preparados. Deben evitarse en la medida de lo posible de la dieta habitual.

3. Grasas monosaturadas: son grasas beneficiosas para la salud, ya que disminuyen los niveles del LDL y aumenta las HDL (colesterol bueno). Se encuentran en los aceites vegetales como el de oliva, aguacates y la mayoría de los frutos secos.

4.Grasas poliinsaturadas: estas grasas también son beneficiosos para la salud. Se dividen en dos tipos, Omega-3 y Omega-6

Aceite de Palma

El aceite de palma es el más utilizado en el mundo. El aceite de palma se obtiene a partir del fruto de la palma africana y no debe confundirse con el aceite de palmiste que se obtiene de la grasa de la semilla. El aceite de palma ocupa la segunda posición en la producción de aceite comestible tras la soja, pero es el que más se comercializa globalmente.

Su perfil de ácidos grasos está dominado por los ácidos grasos saturados (50% del total), entre los que destaca el ácido palmítico (40-47% del total), acompañado por el esteárico (3-6%) y el mirístico (0,5-2%). El ácido oléico es el mayoritario de los ácidos grasos monoinsaturados y el linoléico de los poliinsaturados.

El aceite de palma lo podemos encontrar en la bollería industrial, en las margarinas, en los helados, patos precocinados. Por ejemplo, forma parte de las grasas de las galletas tipo maría. Este aceite aporta a estos productos unas características de palatabilidad atractivos.

Lo nocivo de este aceite radica en su gran contenido en ácidos grasos saturados. Si se consume esporádicamente no hay problema, pero al estar presente en varios tipos de alimentos hay personas que lo consumen de forma diaria y ahí está el peligro, en el consumo diario de este tipo de grasa, ya que como hemos dicho anteriormente aumenta el riesgo cardiovascular.

Victory Endurance elimina el aceite de palma de sus barritas energéticas

Por ello quiero felicitar a Victory Endurance por eliminar el aceite de palma de sus barritas energéticas, Endurance bar y Nature´s Energy bar. Siempre pensando en el rendimiento y salud de los deportistas.

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Dr. Alberto Sacristán
Dr. Alberto Sacristán

Médico especialista en medicina familiar. Experto universitario en Actividad física, salud y calidad de vida.

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