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Suplementación para deportistas con diabetes

Suplementación para deportistas con diabetes

8 mayo 2020 - Nutrición

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es un síndrome en el que se produce un déficit absoluto o parcial en la secreción de la insulina. La diabetes en una enfermedad compleja, que habitualmente requiere de un equipo multidisciplinar de profesionales (médico de familia, enfermera, endocrino, nutricionista,…) que ayuden al paciente a controlar lo mejor posible su enfermedad. Dentro de la mayoría de los equipos multidisciplinares que trabajan con diabéticos no siempre se dan dos protagonistas, el/la nutricionista y el/la licenciado/a en ciencias de la actividad física. Pues precisamente estas dos figuras deberían ser las protagonistas con el paciente diabético. Veámos un poco más a fondo qué suplementación para deportistas con diabetes hay.

Pilares del tratamiento de la diabetes

El ejercicio y un plan de alimentación adecuado juegan un papel vital en el control y evolución de la enfermedad. Es algo básico que aparece en todos los manuales y tratados sobre diabetes, pero no en todos los programas se hace tanto hincapié.

Lo primero es que, si ambos elementos son tan importantes, precisan de un control por un profesional adecuado. Es decir, que la alimentación y suplementación para deportistas con diabetes debe ser controlada por un nutricionista y más si es una persona que practica habitualmente un deporte más o menos exigente (triatlón, ciclismo, runinng, …). El entrenamiento diario y a veces con dobles sesiones, implica un gasto energético importante y habrá que ajustar no sólo el gasto energético, también los macronutrientes (proteínas, hidratos de carbono y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales) y lo mismo con el entrenamiento, por ello recomendamos que los diabéticos deben seguir las directrices de un licenciado en actividad física.

La carga de trabajo debe estar bien planificada, a la condición física individual, a los datos antropométricos, objetivos, … Y dentro de la diabetes, no será lo mismo hacer un plan de alimentación y de entrenamiento a un paciente diabético tipo-1 (suele ser delgado y en tratamiento con insulina) que a un diabético tipo-2 (que suele ser obeso o con sobrepeso y no siempre usan insulina). Todo esto, más la individualidad de cada persona hace que el manejo de un deportista que presenta diabetes sea más complejo de lo habitual.

Las recomendaciones nutricionales básicas en las diabetes son:

  • 55-60% de hidratos de carbono: disminuyendo los hidratos de absorción rápida y distribuyendo a lo largo del día los hidratos de absorción lenta.
  • 25-30% de grasas: las grasas saturadas deben se < del 10%
  • 15-20% de proteínas.

La dieta debe fraccionarse en varias comidas diarias, entre 5-6 comidas. Es muy recomendable mantener una regularidad en los horarios de alimentación.

Normalmente no hay mayores recomendaciones en diabetes, es decir, no se suele usar suplementación para deportistas con diabetes vitaminas o minerales.

No obstante, me parece interesante destacar algunos micronutrientes que son importantes para las personas que presentan diabetes y que realicen alguna práctica deportiva.

Aspectos generales de los micronutrientes en diabéticos:

Minerales:

  • Azufre: imprescindible en la síntesis de insulina.
  • Cromo: incrementa la efectividad de la insulina facilitando con ello el transporte de la glucosa al interior de la célula. Forma parte del Factor de Tolerancia a la Glucosa (GTF) que regula los niveles de glucosa en sangre.
  • Manganeso: colabora en la producción de proteínas, carbohidratos y grasas corporales. Estimula la formación de glucógeno en el hígado. Este mineral se puede tomar también a través de suplementación para deportistas con diabetes.
  • Níquel: intensifica la acción de la insulina.
  • Zinc: interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono.

Recomendaciones generales para mantener la glucemia en un paciente diabético mientras se realiza ejercicio:

Con respecto a los fármacos:

  • Administrar la insulina al menos una hora antes del ejercicio.
  • Disminuir la dosis de la insulina según esquemas protocolizados.
  • Modificar el horario de administración en función del ejercicio y evitar el ejercicio durante las fases de pico de insulina.

Aspectos nutricionales:

  • Consumir alimentos una a tres horas antes del ejercicio y medir la glicemia, comprobando que se encuentra entre 100 y 250 mg·dl-1   antes de iniciar la actividad física.
  • Consumir 20-30 g de hidratos de carbono durante el ejercicio, en forma de bebidas o alimentos sólidos (barritas), cada media hora, especialmente si la intensidad es alta o la duración del ejercicio es largo. Para aquellos que la práctica deportiva le vaya a suponer tener como objetivo una competición, es recomendable que en algunos entrenamientos (intensos y otros de larga duración) se realicen mediciones durante el ejercicio para conocer la respuesta individual y así poder ajustar las cantidades y frecuencia de la ingesta de los hidratos de carbono.
  • Aumentar la ingesta de alimentos tras el ejercicio y siempre en función de la intensidad y duración del ejercicio. Esto debe considerarse hasta 24 horas después del ejercicio para evitar la hipoglucemia tras el ejercicio.
  • Tener siempre a mano hidratos de carbono de absorción rápida (geles) por si se produce una hipoglucemia aguda. En la población general se recomienda tener siempre a mano caramelos.
  • Si el ejercicio no estaba planificado y usa insulina, es recomendable la ingesta de 20-30 g de hidratos de carbono.
  • Si al acabar el ejercicio la glucosa es menos de 100 mg·dl-1 se debe ingerir 20-30g de glucosa.

Con respecto a los controles analíticos:

  • Hacer determinaciones de glucemia antes, durante y después del ejercicio con el objetivo de poder ajustar las dosis y el horario de aplicación de insulina e ingesta de alimentos.
  • Tras el ejercicio la determinación de la glucemia debe ser semejante a la determinación previa al ejercicio o ligeramente menor. En caso de < 100 mg·dl-1 se administrarán hidratos de carbono
  • En caso de presentar una glucemia < 100 mg·dl-1 o > 250 mg·dl-1 con cuerpos cetónicos en o > 300 mg·dl-1 sin cuerpos cetónicos, debe retrasarse el ejercicio.
  • Se pueden emplear suplementos (barritas, geles,…) o insulina para intentar corregir niveles de glucemia.

Para un control específico de la respuesta individual al ejercicio:

  • Enseñar al deportista a conocer su respuesta individual al ejercicio, en función del tipo, intensidad, duración y otras condiciones.
  • Determinar la respuesta individual a lo largo de la vida para determinar la hora más apropiada.
  • Evitar el ejercicio a última hora de la noche para evitar hipoglucemias.

 
Dr. Alberto Sacristán
Dr. Alberto Sacristán

Médico especialista en medicina familiar. Experto universitario en Actividad física, salud y calidad de vida.

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