Anemia en el Deportista de Fondo - Victory Endurance

Pautas de suplementación

Anemia en el Deportista de Fondo

8 abril 2013 - Alberto Sacristán



ANEMIA, EL ENEMIGO SILENCIOSO DE LOS ATLETAS DE FONDO

 "Dr. deme hierro porque creo que tengo anemia ya que estoy cansado". Este es un comentario habitual en las consultas de atención primaria y claramente existen varios errores conceptuales que intentaremos aclarar en el presente artículo.

La palabra “anemia” procede del griego an; que significa no y haima; que significa sangre; es decir que su significado es no sangre. La anemia no es una enfermedad sino un síndrome (conjunto de síntomas y signos que existen a un tiempo y definen clínicamente un estado de salud determinado) con múltiples etiologías y por lo tanto es necesario hacer un diagnóstico exacto para poder abordar el problema en profundidad.

Aunque las anemias son muchas y con muchas causas trataremos de explicar las más frecuentes y las que suelen afectar a los atletas y deportistas.

CONCEPTOS BÁSICOS

Habitualmente se nos tacha a los médicos de utilizar vocabulario complicado de entender por la población y en ocasiones es así, pero es el que tenemos. Son términos técnicos, igualmente tampoco se entiende los términos técnicos jurídicos,… En este caso intentaremos aclarar de forma comprensible todos los términos concernientes a las anemias, un gran enemigo silente de los atletas de fondo. (ver en la tabla-1 las referencias normales de un hemograma)

  •  Anemia: es aquella situación en la que se produce una disminución de la concentración de la hemoglobina.
  • Hematíe: también se conoce como eritrocito o glóbulo rojo. Es la célula de la sangre que transporta el oxígeno a las células del organismo.
  • Hematocrito: el valor que determina el porcentaje de glóbulos rojos que hay en la sangre y que se determina mediante la centrifugación de la misma.
  • Hemoglobina (Hb): es la proteína responsable del trasporte de oxígeno a los tejidos, en la sangre. Como se puede deducir, esta proteína es vital en los deportistas.
  • Volumen corpuscular medio (VCM): este término hace referencia al tamaño que presenta el hematíe.
  • Hemoglobina corpuscular media (HCM): es la cifra que determina la cantidad media de Hb de presente en los hematíes.
  • Concentración de Hb presente en los hematíes (CHCM): es el valor que hace referencia al porcentaje de la Hb que hay dentro del hematíe.
  • Ferritina: es un compuesto ferriproteico formado por la unión de hierro sérico y apoferritina. Se encuentra en el hígado, médula ósea, bazo y mucosa gastrointestinal. Habitualmente se describe como el almacén del hierro.
  • Transferrina: es una proteína que se encuentra en el plasma de la sangre y que transporta el hierro.

Tipos y Manifestaciones de las Anemias



TIPOS DE ANEMIAS

Las anemias constituyen la una de las patologías hematológicas más frecuentes en la población. Su importancia radica tanto en su frecuencia, pues el 30% de la población mundial padece anemia, como por su repercusión clínica.

Ya hemos definido la anemia a aquella situación en la que existe una disminución de la concentración de la hemoglobina, esto conlleva a una disminución de la capacidad de transporte de oxígeno a las células del organismo (músculos, tendones, corazón, cerebro,…) para su actividad metabólica.

Según el valor de los distintos parámetros analizados en el hemograma (ver tabla-1) podremos clasificar las anemias.

Según el valor del VCM podemos hacer una clasificación morfológica de las anemias, siendo esta la más aceptada:

1.     Anemias normocíticas (VCM normal)

a.     Anemia ferropénica

b.     Anemia por enfermedad crónica

c.     Anemia por insuficiencia renal

d.     Anemia por carencia mixta

e.     Sangrado agudo

f.      Anemias hemolíticas

g.     Aplasia medular

h.     Invasión medular

i.      Síndromes mielodisplásicos

 

2.     Anemias microcíticas

a.     Anemia ferropénica

b.     Hemoglobinopatías (betatalasemia minor)

c.     Anemia sideroblástica.

 

3.     Anemia macrocíticas

a.     No hematológicas

                                                                i.     Consumo excesivo de alcohol

                                                               ii.     Hepatopatía crónica

                                                             iii.     Hipotiroidismo

b.     Hematológicas

                                                                i.     Anemias megaloblasticas

                                                               ii.     Síndromes mielodisplásicos

                                                             iii.     Aplasia medular

                                                              iv.     Invasión medular

                                                               v.     Anemias hemolíticas

                                                              vi.     Sangrado agudo

 

Manifestaciones de las anemias

En general los síntomas son vagos y poco específicos.

Pueden aparecer unos síntomas generales (cansancio, disminución de la libido), síntomas cardiovasculares (palpitaciones, disnea o falta de aire), neurológicos (cefalea, vértigos, somnolencia, irritabilidad) ginecológicos (alteraciones menstruales).

En la exploración física pueden aparecer signos dermatológicos (palidez de la piel, conjuntiva ocular y del lecho ungueal, fragilidad del cabello y uñas) cardiovasculares (hipotensión ortostática, taquicardia, soplo funcional)

Existen ciertos factores que influyen en la expresión de estas manifestaciones como es la velocidad de instauración. Las anemias de larga evolución y de escasa cuantía son mejor toleradas que las agudas y con mayor volumen.

 

 

Anemias nutricionales

En este artículo trataremos las anemias que aparecen como consecuencia de la deficiencia de determinados nutrientes como son las anemias ferropénicas y megaloblástica. Esta deficiencia puede ser por una disminución de ingesta de ciertos nutrientes, por pérdida de los mismos o por un aumento de las necesidades.

En los atletas de fondo habitualmente suele suceder que existe un aumento de las necesidades de los nutrientes por el estrés al que se somete al organismo. En el caso de las mujeres hay que añadir que son una población de mayor riesgo, por las pérdidas fisiológicas que presenta.

En muchos casos, los pacientes que presentan anemia puede que presente los síntomas cuando los parámetros analíticos están muy avanzados. Esto es debido a que el organismo tiende a compensar esas deficiencias nutricionales o las pérdidas que presenta, de tal manera que hay personas que pueden tener anemia sin presentar síntomas, por el proceso de adaptación. Este es el motivo por el que personas con cierto riesgo (mujeres con reglas abundantes, embarazo, lactancia, deportistas,…) deben hacerse una analítica de forma periódica. Con respecto a los deportistas y más concretamente en los corredores de fondo deben hacerse un hemograma completo entre 1-2 meses previos a la prueba que se ha elegido como la importante del año.

I Anemia ferropénica:

Dentro de las anemias, la anemia ferropénica es la más frecuente de todas (50%), es más prevalente en aquellos países donde existe un déficit del aporte dietético de hierro. En los países desarrollados la causa más frecuente de anemia ferropénica, es la pérdida de sangre.

El hierro (Fe) es el elemento indispensable para la normal producción y desarrollo del hematíe (ver imagen 1, balance del hierro). Son muchas las causas que puede producir una deficiencia. Las causas más frecuentes son:

1.     Pérdidas.

a.     Menstruales: un aumento del sangrado menstrual bien por exceso de sangrado o por aumento del número de días de sangrado son las principales causas. Es por esto que las mujeres deportistas deben tener más precaución por tener una mayor predisposición.

b.     Digestivas: gastritis erosivas, úlcera, cáncer,…

c.     Otras causas: hematuria (sangre en la orina), hemoglobinuria,…

2.     Aumento de las necesidades.

a.     Embarazo y lactancia.

b.     Periodo de crecimiento.

c.     Deportistas.

3.     Disminución de la absorción del hierro

a.     Diarrea crónica.

b.     Enfermedad celiaca.

4.     Escaso aporte dietético. Puede darse en situaciones en el que no se utilicen leches en la época de lactancia, sin suplementación. En dietas con disminución de proteínas de niños, adolescentes y ancianos.

Con respecto a los síntomas específicos que pudiera presentar este tipo de anemias por falta de hierro, son además de lo ya descrito, la sequedad de piel, fragilidad ungueal, caída y/o fragilidad del cabello, estreñimiento o diarrea, irritabilidad, tristeza, apatía, mayor susceptibilidad a las infecciones,…

¿Por qué el hierro es importante? El hierro tiene una serie de funciones en el organismo que son vitales y cobra especial relevancia en la vida del deportista y se podría afirmar que en especial en el atleta de fondo. Son los deportes de resistencia (atletas de fondo, ciclistas, triatletas,…) donde se han encontrado a gran número de deportistas con anemia ferropénica. Las funciones primordiales del hierro son:

ü  Es un mineral imprescindible para la formación de la hemoglobina (proteína transportadora del oxígeno)

ü  Por otro lado, también forma parte esencial de la mioglobina, que es una proteína de los músculos y es la encargada de fijar el oxígeno en los músculos.

ü  Finalmente interviene en la formación de enzimas para el correcto funcionamiento del organismo.

II. Anemias megaloblásticas.

Las anemias megalobásticas son parte de las anemias macrocíticas. Su causa es la disminución del ácido fólico (antigua vit-B6) y o de la vitamina B12. Sus causas son igualmente diversas:

1.     Déficits de vit-B12

a.     Aporte dietético insuficiente, en los que realizan una alimentación de vegetarianismo estricto

b.     Producción insuficiente de factor intrínseco (elemento fundamental para el metabolismo de la vitamina) que puede aparecer en la gastritis crónica.

c.     Malabsorción digestiva y enfermedades digestivas como la enfermedad de Crohn o pancreatitis crónica,…

d.     Fármacos: colchicina (tratamiento para el ácido úrico), biguanidas (tratamiento para la diabetes mellitus tipo II),…

2.     Déficits de ácido fólico

a.     Aporte dietético insuficiente que frecuentemente se da en alcohólicos, adolescentes y ancianos.

b.     Aumento de las necesidades como en el embarazo y lactancia, en edad de crecimiento, deportistas,…

c.     Malabsorción en la enfermedad inflamatoria intestinal,…

d.     Fármacos como los anticonvulsivantes, anticonceptivos orales,…

 

Los síntomas sugerentes de este tipo de anemias son: digestivas como diarrea, glositis (inflamación de la lengua) o los cerebrales como la depresión, psicosis, demencia, neuropatía periférica,…

 

Diagnóstico y Tratamiento

Diagnóstico

El diagnóstico de las distintas anemias surgirá en primer lugar tras pensar en ellas al valorar los síntomas y signos ya descritos previamente. La confirmación se realizará mediante un análisis de sangre con la determinación de un hemograma completo con la determinación de los parámetros ya descritos en el inicio del artículo.

En la tabla-2 se observa el valor de los distintos parámetros para llegar al diagnóstico de estas anemias.

Una vez que se tiene la confirmación de presentar una anemia es valorar que tipo de anemia se tiene (ferropénica, megaloblástica,…) y sobre todo hacer el estudio pertinente para llegar a la causa de la anemia (aumento del volumen e intensidad de los entrenamientos y que como consecuencia aumenta la demanda de hierro, aumento del sangrado menstrual en la mujer,…)

Tratamiento

En cuanto llegamos al diagnóstico de anemia, sin que exista una causa orgánica vital que justifique esta anemia como problemas renales, hepáticos, cánceres,… y que puede ser como consecuencia de causas banales como reglas abundantes en las mujeres, alimentación inadecuada,… aumento de volumen y/o intensidad del entrenamiento, hay que poner las medidas pertinentes para subsanar los déficits descritos anteriormente (Fe, vit-B12, ácido fólico)

En estos casos, salvo que sean situaciones importantes, lo ideal es que aumentemos los alimentos ricos en los elementos deficitarios. En las tablas 3,4 y 5 aparecen esos alimentos que son ricos en hierro, vit-B12 y ácido fólico. Por lo tanto en los casos en los que tengamos por ejemplo una anemia ferropénica (hemoglobina baja por falta de hierro) será necesario aumentar la ingesta de los alimentos ricos en hierro. Si en primer lugar nos centramos en las anemias ferropénicas, habitualmente esto suele ser suficiente, pero en ocasiones es necesario una suplementación para conseguir corregir las cifras de la hemoglobina en sangre y reponer los niveles de hierro, así como del almacén del hierro (ferritina). Con respecto a los fármacos que se utilizan para tratar las anemias ferropénicas es necesario aclarar que son muchos los preparados que hay en el mercado y con distintas preparaciones (cápsulas, sobres, viales,…) y tenemos no sólo posibilidades por vía oral, también por vía parenteral.

En la tabla-6 se valoran los distintos preparados de hierro para la suplementación de hierro. Desde nuestro punto de vista el tratamiento de elección es la administración de sales ferrosas por vía oral. El aporte de hierro debe variar entre 50 y 100 mg por dosis, ya que mayores dosis suponen mayores efectos secundarios. Estos efectos indeseables más frecuentes son las molestias gastrointestinales, como dispepsia, nauseas, diarrea, estreñimiento,… hay alimentos que pueden mejorar la biodisponibilidad del hierro como el ácido ascórbico (vitamina C) los aminoácidos de la carne, pescado, vino y por contra otros pueden dificultar esa biodisponibilidad como: huevos, alimentos ricos en fitatos (cereales, legumbres) café, té, salvado, fibras vegetales, alimentos ricos en calcio. Habitualmente se recomienda la toma de los preparados de hierro fuera de las comidas y con un zumo de naranja natural (nunca con zumo de tetrabrik), pero esta recomendación puede ser una dificultad en el mismo tratamiento de la anemia ferropénica. En los últimos años ha tomado especial relevancia los preparados a base de hierro-2 como Ferbisol® presentando ciertos beneficios frente al resto de preparados. Ferbisol® es un preparado moderno de hierro 2 (FE2+) en forma de ferroglicina sulfato de liberación duodenal rápida. La dosis es de 100 mg de hierro elemental. Su  galénica diferente, en forma de cápsulas de gelatina dura con pellets gastrorresistentes, permite que la liberación del hierro se produzca en el duodeno en vez de en el estómago lo que además de traducirse  en una alta biodisponibilidad (95%),  le proporciona una excelente tolerabilidad gastrointestinal.

La absorción de hierro se realiza en el duodeno, la mayoría de preparados de hierro se liberan en el estómago y para que se absorban  mejor se ha de estar con el estómago vacío, lo que causa efectos secundarios gastrointestinales debido a la alta concentración de sales de hierro en el estómago  por lo que a veces es conveniente tomarlos con algo de alimento. En este caso el alimento interfiere en la absorción del hierro por lo que el tratamiento tendrá que ser más largo. En el caso de Ferbisol®,  al liberarse en el duodeno y no en el estómago, podemos administrarlo antes o después de las comidas, protege la mucosa del estómago de los posibles daños provocados por la sales de hierro y se evita el mal sabor del hierro.

Las características de Ferbisol® son: 

ü  Alta  biodisponibilidad  del 95%, con  1 sola cápsula  administramos  la dosis mínima de hierro  recomendada por la OMS (100 mg). 

ü  Presenta una alta eficacia tanto en los parámetros de ferritina sérica como de hemoglobina,  ya a los 30 días de su administración.

ü  Su tolerabilidad es excelente gracias a su sistema de liberación duodenal y además es muy cómodo, una sola toma al día y  puede administrarse antes o después de las comidas.

 

En casos excepcionales como en situaciones en que no se tolera ningún preparado por vía oral,  será necesario la administración por vía parenteral de hierro.

Con respecto al tratamiento de las anemias por déficit de vitamina- B12 y ácido fólico, son menos frecuentes que las ferropénicas. Como hemos descrito anteriormente, será necesario aumentar el consumo de aquellos alimentos que contienen mayor proporción de estos elementos. Aún así en ocasiones es necesario la suplementación farmacológica. Las posibilidades farmacológicas en este tipo de anemias son más limitadas pues no encontramos tanta variedad de productos.

La pauta recomendada para la suplementación con vitamina-B12 es 50 mg/día. En las personas vegetarianas, esta dosis debería mantenerse de forma habitual, puesto que son personas de riesgo por su tipo de alimentación.

Las principales fuentes alimentarias de folatos son las verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos,…En el caso de la suplementación en la anemia por déficit de ácido fólico la pauta recomendada es de 1-5 mg/día.

Existe algún preparado como Folidoce® que está formado por ambos elementos, ácido fólico y vitamina-B12, ofreciendo grandes ventajas con respecto a la cumplimentación, ya que es de una toma única diaria.

Existen plantas medicinales que también pueden ayudar e incluso pueden servir para prevenir o tratar las anemias, cuando el paciente rechaza un tratamiento químico. Las plantas que se recomiendan en caso de anemia y que su pauta deberá ser recomendada por un médico o farmaceutico con formación en plantas medicinales son: ortiga verde, levadura de cerveza, alfalfa, romero, ginseng,…

Seguimiento

La duración del tratamiento debe ser de unos 2 a 3 meses, siendo necesario un análisis sanguíneo a los 20 días de finalizar el tratamiento como control para confirmar la recuperación de los distintos parámetros. Si no se hubiera dado la normalización será preciso continuar con el tratamiento según la indicación médica.

En casos en los que se presenta con relativa frecuencia anemia y principalmente en la anemia ferropénica, se podría hacer un tratamiento preventivo con la toma periódica y episódica de hierro (1 mes cada 2-3 meses).

Igualmente será necesario confirmar que los síntomas han desaparecido y que para el deportista vuelve a presentar buenas sensaciones durante los entrenamientos y/o pruebas. Es recomendable en el atleta de fondo, que se realice al menos un análisis entre 1-2 meses previos a la prueba importante del año.

 

Tabla-1. Valores normales de un hemograma.

Determinación

Valores en hombres

Valores en mujeres

Hemoglobina

13-18 g/dl

12-16 g/dl

Hematíes

4,5-6,2 x1012/L

4,2-5,4x1012/L

Hematocrito

30-55%

VCM

80-100Fl

HCM

27-31pg

CHCM

32-36 g/dl

 

Tabla-2. Determinación de los valores para el diagnóstico de las anemias.

Tipo de anemia

Hb

Fe

Vit-B12

Ácido fólico

VCM

Ferropénica

Megaloblastica

 

₦: puede ser normal.

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