Maratones de primavera

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Las maratones de primavera ya están aquí

Disciplina: Una época muy importante para los corredores

Mis imprescindibles

Consejos para corredores de maratones por Alessandra Aguilar. 

Imprescindibles: 8,9,10,149,227,228

Comienza la temporada de maratones, un objetivo marcado en rojo para muchos runners. Muchos fueron los que recorrieron las calles de Madrid el pasado fin de semana.

Todos tenemos claro cómo prepararla, ya que lo hacemos bien asesorados. Muchos de vosotros hacéis malabares para conciliar vida laboral, familiar y los entrenos pero, cuando algo te apasiona y te motiva tanto, no te cuesta nada y lo haces con ilusión. Sin embargo, sólo la experiencia nos enseña a no volvernos locos las semanas antes de nuestra gran cita. No paras de oír: “ahora lo importante es descansar mucho”: lo que es cierto. El trabajo ya está hecho y cuanto más descansado llegues mejor, ya que el día de la maratón vas a necesitar todas tus fuerzas.

Sobre el descanso

Recuerdo que, en mis primeras maratones, todos me aconsejaban que descansara, que no anduviese, que estuviera tumbada y, claro, llegó un momento en el que casi me vuelven loca. Al fin y al cabo, cada persona es un mundo y lo que le va bien a uno, a otro no le funciona. Te encuentras muy descansado, los entrenos son mínimos y la energía te rebosa por todas partes. Y lo de estar tumbada todo el día, viendo como pasan las horas, no va conmigo. Por eso, ya en mi primer maratón decidí planificarme los días previos al viaje y a la gran cita con pequeñas tareas que me distraían la mente, me divertían y motivaban. Por eso, quiero compartir con todos vosotros esos consejillos que creo que os pueden ser de mucha utilidad.

Las dos semanas antes de la gran cita maratoniana, mi intensidad de entrenamiento bajaba mucho. Ya no doblaba y, como ya no estás tan cansado, ves como las horas del día dan mucho de si. Como soy una persona a la que no le gusta dejar las cosas para el último minuto y andar al borde del infarto porque me falta alguna cosa y no la encuentro, pues aprovecho esos días para ir preparándolo todo poquito a poco. Me preparaba mi lista con todas las cosas que iba a necesitar para el viaje y la competición: zapatillas competición, ropa competir, billete, pasaporte, calcetines, vaselina, geles, sales, esparadrapo, ropa entreno, ropa de calle, adaptador, etc y la colocaba en la mesita de mi habitación (como soy de la vieja escuela, a mí me gusta hacerla en papel, pero podéis hacerla en el teléfono, tablet, etc.) La colocaba ahí porque es un sitio en el que siempre la iba a tener a la vista y así iba tachando las cosas que ya tenía preparadas, miraba lo que necesitaba comprar, etc. Gracias a ello, veréis como el día antes del viaje no andáis atacados por casa y diciendo, por ejemplo: “Cariño, ¿has visto mis calcetines?” (Seguro que más de uno os sentís identificados).

Como hay que descansar y no solía echarme la siesta, me dejaba para esos días un libro y así ya sabía que me durante unas horitas estaría relajada y enganchada en el maravilloso mundo literario. De este modo conseguía que mi mente se evadiera y la despejaba un poquito. También puedes dejarte para esos días pelis que te gusten mucho, o alguna serie, así también pasarás unas horitas relajado y desconectado.

Si el tiempo acompañaba, me gustaba dar algún paseito por las tardes. Hay que descansar, pero no pasa nada porque salgáis a estirar un poco las piernas. Así que aprovechar para hacer alguna actividad con vuestros peques o pareja. Ir al cine, salir a tomar algo, dar un paseo, etc Y dejaros mimar por ellos; son parte de vuestra experiencia maratoniana. Seguro que en algunos casos ellos están más nerviosos que vosotros (en mi caso, mi marido y familia están muchísimo más nerviosos que yo).

No os volváis locos con las comidas

Hay que comer hidratos, pero no hincharse a ellos, que luego vienen los empachos y las noches en las que no puedes descansar bien porque estás hinchado. Mi recomendación es que hagáis lo mismo que cuando estáis entrenando. No cambiéis nada ni os pongáis a experimentar cosas nuevas que habéis leído o alguien os ha contado. Ya no es el momento de ello, sigue con tus hábitos que te han ido bien. Esto es aplicable a los geles, barritas y sales que toméis en carrera. Si no los habéis probado en los entrenos, no los probéis ese día. Muchas veces en las Ferias del Corredor o en la bolsa del corredor os dan muestras de geles, sales, gummies, etc. Eso está genial que las cojáis y las GUARDÉIS para probarlas tras la carrera o en tu próxima preparación maratoniana, pero NUNCA, NUNCA antes del gran día. Lo mismo respecto a la ropa y zapatillas de competición. Qué luego vienen las rozaduras, ampollas, o dolores porque la zapatilla que has decidido estrenar era muy blanda o muy dura, etc. Yo tengo unos calcetines, sujetador deportivo, gafas y zapatillas que son los que uso durante entrenos específicos de la maratón y que luego van a ser los que use el día de la maratón (la ropa de competir sólo la pruebo si es una equipación nueva) Y en esos entrenos, también simulaba el previo al día de la competición; es decir, desayuno, geles, sales, suplementos, etc , eran los mismos que los de la gran cita. Así me aseguraba de que no me van a dar problemas.

Disfrutad de la experiencia que vais a vivir

La lleváis mimando durante meses. Es normal estar nervioso y analizar todas las sensaciones de tu cuerpo. No os volváis locos, disfrutar de los preparativos, del viaje, de la experiencia con vuestros amigos y familia; porque aunque el resultado es importante, os puedo asegurar que lo que recordaréis con los años, son las risas, las anécdotas y los momentos que vivisteis para llegar a ello. Así que si os vais a correr una maratón fuera, disfrutar de la nueva ciudad que vistáis, de su gente, del ambiente, etc. Daros algún capricho antes de correr (el día antes de correr la Maratón de New York me comí un cupcake de chocolate de Magnolia Bakery, ¡qué delicia! Está claro que la pateada del siglo es mejor dejarla para después de la carrera, pero no pasa nada por daros unos paseitos por la ciudad con vuestra familia o amigos y empaparos del ambiente.

Como podéis ver, así el gran día llega volando. Y cuando estéis en los cajones de salida esperando a que den la salida, SONREÍR Y DISFRUTAR porque lo mejor está por llegar.

¡¡BUENA SUERTE!!